Controla los ordenadores de tu empresa desde el navegador o desde la aplicación Proremote, con ID y contraseña como estás acostumbrado. Sin abrir puertos en el router y sin pagar por cada persona que entra.
Pensado para quien no quiere pelearse con la informática. Si sabes descargar un archivo y hacer doble clic, ya sabes usar Proremote.
Email y contraseña. Treinta segundos. Entras directo a tu panel de equipos.
Desde el panel descargas un instalador que ya sabe que ese equipo es tuyo. Doble clic en el PC, aceptas, y aparece en tu panel en línea. En el escritorio queda la aplicación Proremote con el ID del equipo.
Desde el panel en cualquier navegador, desde la aplicación Proremote de otro PC, o con el ID y la contraseña de acceso del equipo. Y ya estás delante del ordenador de la oficina.
Hecho para negocios pequeños: la tienda, la gestoría, el taller, la clínica. Los que tienen tres ordenadores y ninguna gana de pagar licencias por usuario.
Conéctate tú, tu socio y quien haga falta. El precio depende de cuántos ordenadores controlas, no de cuánta gente entra.
El instalador ya viene vinculado a tu cuenta: sin IDs que copiar ni contraseñas que dictar por teléfono. Y si el PC está en otro sitio, envías una invitación por WhatsApp o correo.
Cada PC con Proremote tiene su ID. Desde la aplicación le pones contraseña de acceso y te conectas a otros equipos, todo en una ventana propia, sin navegador.
No hace falta instalar nada donde te conectas. Mac, Windows, iPhone, Android: con tu cuenta o con «Conectar con ID».
Acentos, eñes y arrobas llegan tal cual, sea cual sea el teclado. Cmd del Mac funciona como Ctrl en Windows.
Un explorador de archivos dentro de la sesión: arrastra para subir un documento al equipo remoto o descárgalo al tuyo. Y copia y pega texto entre los dos.
Activa el audio y oyes lo que suena en el ordenador de la oficina, con un botón para encenderlo o apagarlo cuando quieras.
Se instala como servicio de Windows y arranca con el equipo. Llegas a un ordenador de la oficina con la sesión cerrada: ves la pantalla de inicio, escribes la contraseña y entras.
El PC se conecta hacia fuera, como cuando abre una web. No hay que abrir puertos ni configurar nada en la oficina.
Todo el tráfico va cifrado (TLS). Solo la cuenta que vinculó un equipo puede conectarse a él, o quien tenga la contraseña de acceso que tú decidas ponerle. En el PC controlado aparece un aviso con quién se ha conectado y un botón para finalizar la sesión. Elimínalo del panel y deja de ser accesible al instante.
Un pack para la mayoría de negocios, y si creces, cada equipo de más tiene su precio. Cancelas cuando quieras desde el panel.
Hasta 3 ordenadores incluidos. IVA no incluido.
A partir del cuarto ordenador. Se añade solo cuando vinculas más equipos y se quita cuando los eliminas, prorrateado.
Licencia por cada usuario que se conecta. Un socio más, otra cuota. Un empleado más, otra cuota.
Un precio por los ordenadores que controlas. Se conecta quien tú digas, sin pagar más.
No. Solo se instala en los ordenadores que quieres controlar (Windows 10 u 11 de 64 bits). Desde donde te conectas basta con un navegador moderno. Si prefieres una aplicación con su propia ventana e icono, desde el panel puedes «Instalar como aplicación» en Mac, Windows o el móvil (Chrome, Edge y Safari lo permiten), y en Windows la propia aplicación Proremote funciona en las dos direcciones.
Sí. Cada equipo con Proremote tiene un ID de nueve cifras. Desde la aplicación del propio PC o desde tu panel le pones una contraseña de acceso, y con ese ID y esa contraseña cualquiera de confianza puede conectarse desde «Conectar con ID», sin cuenta. La quitas cuando quieras. La diferencia con AnyDesk es el precio: pagas por los ordenadores que controlas, no por quién se conecta.
Puedes conectarte igual. Proremote se instala como servicio de Windows, así que funciona aunque nadie tenga la sesión iniciada: verás la pantalla de inicio de Windows, escribes la contraseña desde el visor y entras. Es el acceso desatendido, pensado justo para llegar a un equipo de la oficina cuando no hay nadie. Lo único que no se puede es con el ordenador apagado, como en cualquier herramienta.
Todo el tráfico va cifrado con TLS, igual que tu banco. Cada equipo tiene un secreto propio que solo conoce él y el servidor, y solo la cuenta que lo vinculó, o quien tenga su contraseña de acceso, puede conectarse. Quien está delante del PC ve unos segundos un aviso con quién se ha conectado y, llevando el ratón al borde superior, puede finalizar la sesión cuando quiera. Si eliminas un equipo del panel, se corta el acceso al instante.
Todas las personas que tengan acceso a tu cuenta, sin coste extra. Y si a un equipo le pones contraseña de acceso desde el panel, cualquiera con su ID y esa contraseña puede entrar desde «Conectar con ID», sin cuenta. Eso sí, a un mismo ordenador se conecta una persona a la vez, para no pisaros el ratón.
Sí. Durante la sesión tienes un explorador de archivos para subir y bajar documentos entre tu equipo y el remoto, además de copiar y pegar texto. Y puedes activar el sonido para oír lo que suena en el ordenador de la oficina, encendiéndolo y apagándolo con un botón.
Sí. Al crear la cuenta tienes hasta 3 equipos y sesiones de 15 minutos sin límite de veces. Cuando quieras sesiones sin límite, activas el plan desde el panel con tarjeta. Cancelas cuando quieras.
Se añade automáticamente a tu suscripción a 6,99 €/mes, prorrateado al día. Si lo eliminas, se descuenta igual. No tienes que tocar nada.
Crea tu cuenta, instala en el primer PC y conéctate en menos de cinco minutos.
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